No, eso sí no… Pura piel y puros huesitos, ni madres, nunca más. Eso se lo dejo a la Catrina, que ella si sabe portar el esqueleto con harta elegancia. No, además, cuando alguien te rompe es más fácil que te desarmes si no tienes protección, si no hay carnita o hasta grasita que te salve la vida. Mejor evitar que te vean los huesos, eso si da pudor… un montón de pena que me vieran el fémur o el coxis, pensarían de mí que soy una facilota, verían los rasguños y las fracturas causadas por el tiempo y la torpeza. Mejor que me vean los ojos, que me vean las caderas, que se saborien mis chamorritos, que se fijen bien en mis labios carnositos hasta que se les antoje arrancármelos a mordidas…

Que aclaro que no tengo nada contra las flacas, nomas me da cosa que se caigan o que sople el viento muy fuerte y se las lleve a otra galaxia, me da ansiedad pensar que cuando les hacen el amor su fragilidad se desmorone y las aplasten en la cama o que en su camino al trabajo haya una grieta y se hundan hasta el infierno de Hades.

Eso de los huesos se lo dejo a los perros pa que le saquen provecho, se los dejo sin pudor pa que se los traguen. No más aguas, por que a veces, se atoran en el pescuezo y yo no me hago cargo.